El decatlón, el resquicio del atletismo todavía vetado a las mujeres

El decatlón, el resquicio del atletismo todavía vetado a las mujeres

Durante el miércoles y el jueves, los atletas especialistas en las pruebas combinadas, hombres y mujeres, compiten en el Mundial de Doha. Pero mientras los hombres lo hacen en el decatlón, con diez pruebas, las mujeres lo hacen en el heptatlón, con siete, una diferencia que no parece cerca de desaparecer.

"Me encantaría que las mujeres hicieran decatlón", asegura el plusmarquista mundial de esa prueba, el francés Kevin Mayer. "La situación actual no la entiendo. Estoy totalmente convencido de que pueden hacerlo muy bien", afirma

Mayer subraya una circunstancia que afecta directamente a su prueba, la única en el atletismo reservada exclusivamente a los hombres en las grandes competiciones.

El rey de los deportes olímpicos ha ido abriendo antes otras puertas que estaban inicialmente cerradas para las mujeres sin un especial motivo: el lanzamiento de martillo y el salto con garrocha (desde 1999 en los Mundiales), el 3.000 metros obstáculos (desde 2005) y los 50 kilómetros marcha (desde 2017). Pero la diferencia entre decatlón y heptatlón, según sexos, persiste.

En 2001, el Congreso de la Federación Internacional de Atletismo (Iaaf) aprobó en Edmonton (Canadá) la decisión de añadir un decatlón femenino, siguiendo las recomendaciones de un comité de expertos (entrenadores y atletas, entre otros). Eso fue hace 18 años y nada ha cambiado.

"Increíblemente duro"

El decatlón femenino, como tal, existe y tiene un récord del mundo oficial (8.358 puntos, logrados en 2004 por la lituana Austra Skujyte, doble medallista olímpica en heptatlón), pero en los grandes campeonatos no se incluye.

Hay excepciones puntuales de competiciones donde está o ha estado presente, pero en un escalón muy inferior.

El Dynamic Aulnay Club, en las afueras de París, estuvo organizando varias ediciones del "Decamixto", un decatlón para hombres y mujeres, pero abandonó la idea a principios de esta década.

En Estados Unidos, la Women's Decathlon Association aboga por el impulso de esta disciplina y organiza un campeonato anualmente.

La canadiense Brianne Theison-Easton, doble subcampeona mundial y medallista de bronce olímpica en heptatlón, es favorable a un decatlón femenino, aunque advierte que no será fácil.

"En mi juventud, durante un encuentro universitario, participé en el 4×100 metros. Lo encadené con el lanzamiento de bala, el salto largo, el salto alto y luego el 4×400 metros" cuenta a la AFP. "Terminé agotada, le dije a mi entrenador que no podría competir al día siguiente. Él me felicitó por haber terminado la primera jornada de un decatlón", recuerda.

"Entonces me di cuenta de que el decatlón es completamente diferente al heptatlón. Es increíblemente duro, sobre todo mentalmente. Si se cambia el heptatlón habría que hacer un entrenamiento completamente diferente", asegura.

Las defensoras más fuertes del 'statu quo' son a menudo competidoras de heptatlón, que temen ver su carrera desplomarse si se pasa al decatlón si, por ejemplo, no saben saltar con garrocha, algo que no se aprende de un día para otro.

"Puedo entender ese deseo de pasar al decatlón para las mujeres, pero sería triste ver desaparecer al heptatlón", indica la vigente campeona olímpica de la prueba, la belga Nafissatou Thiam. "Para mucha gente, pasar de siete a diez pruebas sería una mejora. Para mí será simplemente una disciplina diferente", apunta.

Cambio progresivo

En lo que parece que hay consenso es en que si se produce el cambio hay que hacerlo de manera progresiva y no directamente, para dar tiempo a las jóvenes de las categorías inferiores a formarse poco a poco.

Hay otro problema más. La versión oficial actual del decatlón femenino comprende un orden de pruebas diferente (bala, salto alto y salto largo tienen lugar el segundo día en vez del primero).

Eso complicaría la organización de dos competiciones de decatlón al mismo tiempo en el mismo estadio.

"Lo único que me importa es que el orden sea el mismo que para los hombres", explica a la AFP el doble campeón olímpico (2012 y 2016) estadounidense Ashton Eaton. "Sería complicado organizarlo por razones logísticas. Pero francamente, qué más da, las mujeres pueden hacer exactamente lo mismo", señaló.

Con información de: Panorama

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